viernes, 2 de agosto de 2013

CHS 8.- David el Rey, según el corazón de Dios.

Como consecuencia del pecado original, existe en la naturaleza del hombre una gran flaqueza que es necesario reconocer para comenzar a vivir bajo la mirada de Dios. La Historia de la Salvación nos muestra que también quien es grande a los ojos de Dios es vulnerable, sujeto de fracasos y graves pecados. Pero ante este cuadro triste de nuestra realidad, brilla la misericordia de Dios, que está atento y dispuesto a levantar de sus caídas a los que en Él confían, mucho más que en señalarlos como culpables. En esta lección vamos a conocer al rey David con sus virtudes y sus defectos.

LINKWITHIN

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...